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sábado, 30 de junio de 2012

POLITICA El principal culpable de nuestros problemas, la mentalidad socialista


La estúpida mentalidad socialista es la que marcha, principalmente, por las calles para implementar estados de bienestar que tienen al mundo desarrollado de rodillas, ¿queremos lo mismo para Chile?

Al parecer, las crisis provocadas por la permanente intervención de los políticos socialistas y sus gobiernos en las economías y sistemas sociales no termina de detenerse, y seguirá profundizándose causando daños imprevisibles y difíciles de imaginar, si es que no se toman las verdaderas medidas: que se vayan y dejen que los sistemas se autoregulen.

Y los políticos de corte socialista, como siempre, mantienen en el sillón de los acusados al que ellos denominan “neoliberalismo”, que no es ni más ni menos que una excusa surgida de sus propias acciones esquizofrénicas.

LA EXCUSA SOCIALISTA: EL “NEOLIBERALISMO”

El “neoliberalismo” es una creación socialista que ha permitido camuflar el odio irrestricto que los socialistas le tienen a la libertad individual, y su alter ego económico, el capitalismo. Insisten, en forma majadera, en instaurar sistemas cada vez más complejos para controlar a los individuos y evitar que tomen decisiones por sí mismos porque los consideran como discapacitados e incapaces de tomar las decisiones que más les competen…Así les dan autoridad para intervenir en ámbitos que son estrictamente individuales.

Cómo no pueden hablar en contra de la libertad como valor, han creado la palabreja “neoliberalismo” a la cual le han asociado las más terribles cualidades como la desigualdad, la pobreza, la contaminación, el calentamiento global, la extinción de las especies, la baja productividad, la pérdida de eficiencia, los problemas que causa la tecnología…Así, para los socialistas, el “neoliberalismo” es el alma del malvado capitalismo, los malos negocios, la explotación humana, la rapiña en los negocios, el primer paso hacia el colapso de la humanidad con las consecuentes crisis, guerras, hambre, y miseria...¿No son, de verdad, trágicos los pensamientos socialistas?, pero ¿quiénes son los verdaderos culpables de las tragedias que sufrimos?

EL PRINCIPAL CULPABLE DE NUESTRAS TRAGEDIAS…

Para comenzar diremos que los políticos y gobiernos socialistas implementan políticas públicas que generan pésimos resultados, e intentan culpar de ello al “neoliberalismo”. Miremos a nuestro alrededor y veremos como todo lo público se desmorona debido a la notable incompetencia de los sistemas creados y de sus creadores. Lo paradójico es que pese a esa evidencia, los socialistas desean seguir profundizando la intervención en las economías para llevarnos (¿podrán ser tan perversos?) a la miseria más absoluta…

La primera razón es que el socialismo sobrevive porque se nutre de la miseria y la pobreza. Por eso, generan sistemas sociales que procrean miserables y pobres a tasas crecientes puesto que de ese modo pueden disponer de una masa crítica que los siga y vote por ellos. Y se sostienen en el poder porque la miseria y la pobreza se reflejan en una pobre educación y capacidad de análisis crítico. Al final, es lógico que lo público se desmorone…

Además, a la par con lo ideológico, la implementación de políticas públicas depende de políticos socialistas que tienen un horizonte electoral de corto plazo y defienden intereses privados…Ellos solo planifican para obtener réditos de corto plazo sin pensar que, en muchas oportunidades, los resultados se ven a largo plazo cuando ya no están en el poder y otro iluso e irresponsable debe hacerse cargo del entuerto…

Por eso, siempre resulta difícil explicar (¿realmente?) el notable interés de algunas personas por ser candidato presidencial para hacerse cargo de problemas terribles que le impedirán dormir con tranquilidad por cuatro años, que no podrán solucionar en tan breve lapso, y sabiendo de antemano que la sociedad no va para ningún lado con su presencia…o en su ausencia…Por ejemplo…

…Han implementado un sistema de transporte público que es un verdadero desastre. En las horas peak las personas se aglomeran en los paraderos a la espera de “asaltar” un bus; los buses no pasan con las frecuencias requeridas y cuando pasan, no se detienen en los paraderos; muchas personas (¿un tercio?) evaden el pago con frecuencia; al interior de los buses las personas van hacinadas como animales; las horas de viaje ahora son crecientes y los transbordos son interminables; el Metro, antes una delicia, hoy soporta 7 personas por metro cuadrado…El resultado final es un notable empobrecimiento y empeoramiento de la calidad de vida, ¿para qué seguir?.

…Han implementado un sistema de salud pública que es un verdadero desastre. Las personas son mal atendidas o no son atendidas con la prontitud debida; han creado un sistema gratuito de atención de salud que se basa en no-atender-a-estas-personas; las postas de urgencia están permanentemente abarrotadas; no hay médicos especialistas en muchos lugares; para optar a una atención compleja hay que inscribirse con meses de anticipación; el trato de los funcionarios es vejatorio para los pacientes y sus parientes…El resultado final es un empeoramiento de la salud,  ¿para qué seguir?

…Han implementado un sistema de educación pública que es un verdadero desastre. En Chile no tenemos una población educada puesto que, ahora, los jóvenes son agresivos, prepotentes y maleducados; los vemos en las plazas y parques fumando y bebiendo; las palabras de grueso calibre forman parte de su pobre vocabulario; no respetan a los mayores y tratan a sus pares como basura; la cultura se ha estancado a niveles bajísimos y los programas de más alta audiencia en los medios son programas-basura…El resultado final es una creciente incultura, ¿para qué seguir?.

¿Y quién es el culpable?. Los únicos culpables son los ideólogos y fanáticos de la ingeniería social que creen que pueden diseñar sistemas inteligentes y expeditos mientras permanecen sentados en una cómoda oficina en el tercer piso de un edificio público. Subyace, todavía, en sus mentes la ilusión de la planificación centralizada como la gran clave para el porvenir de la especie humana…Grosero error intelectual.

Han creado una megaestructura y entramado de sistemas sociales que ha llegado a niveles muy complejos y que genera resultados cada vez más imprevisibles. Y la complejidad de esta megaestructura impide que los gerentes transitorios que la dirigen logren tener toda la información necesaria para una adecuada toma de decisiones. En realidad, las decisiones se toman a ciegas rogando que los resultados sean los esperados.

Y este fanatismo por la ingeniería social tiene como contrapartida, un odio visceral hacia los mercados. Por eso, además, algunos de estos socialistas marchan por las calles portando letreros pidiendo “no al lucro” cómo si esa fuera la clave de la solución. El lucro es uno de los motivadores que lleva a las personas a actuar en los mercados, y en pocas palabras, todos somos amantes del lucro, excepto, los socialistas que, además, odian el lucro ajeno pero aman el lucro propio.

MIENTRAS EL MUNDO SE CAE A PEDAZOS…

Y mientras el mundo se cae a pedazos, nuestros aprendices de socialistas marchan por las calles defendiendo el papel “generoso” de los Estados para entregar servicios gratuitos…¡Educación estatal y gratuita! gritan por las calles mientras destruyen los bienes públicos y atropellan los derechos humanos del resto de los ciudadanos…

Esta nueva simiente de la estupidez socialista trata por todos los medios de exculpar a los gobiernos de las crisis recurrentes que provocan, pero los Estados socialistas o Estados de Bienestar son los responsables de la gran crisis de representatividad política al crear un mar de expectativas imposibles de financiar y cumplir en el largo plazo; son los principales responsables de crear una fábrica planetaria de pobres a tasas crecientes. Queremos creer que lo hacen con buenas intenciones, pero es una mera ilusión.

Y, continúan con sus letanías insistiendo en las mismas pomadas para que hipotequemos y dejemos nuestro futuro en sus manos, pero los Estados de bienestar socialistas están condenados al fracaso, más temprano que tarde, porque a medida que aumenta el nivel de planificación centralizada se reducen los grados de libertad de los sistemas y quedamos expuestos a los elementos de la naturaleza como lo estamos viendo. Las sociedades modernas no pueden construirse solo en base a la ingeniería social porque el mundo actual es muy complejo, caótico, impredecible e inviable en el largo plazo.

Y, mientras el mundo se cae a pedazos, el principal culpable de nuestros problemas, la estúpida mentalidad socialista, continúa presentándose como la única opción disponible, pero solo quieren disponer del poder global para intentar manejar el progreso de acuerdo a sus intereses. Sin embargo, no sabemos que nos depara el futuro porque el progreso no puede ser programado sin conocer todas las variables. Lo único que sabemos es que la permanente intervención socialista retrasa la llegada de más oportunidades y bienestar para millones de personas.

La estúpida mentalidad socialista es la que marcha, principalmente, por las calles para implementar estados de bienestar que tienen al mundo desarrollado de rodillas, ¿queremos lo mismo para Chile?. No permitamos que la estúpida mentalidad socialista siga interviniendo en nuestras vidas y agravando los problemas, ¿podremos impedirlo?.

PANORAMA Liberal
Sábado 30 Junio 2012

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