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viernes, 21 de junio de 2013

Crónicas de un Liberal Enajenado. RECORDANDO LA VIRTUD DEL EGOISMO DE AYN RAND


¿En que se diferencia la derecha...
Si ustedes escuchan, leen o recorren las calles y avenidas de todo Chile, se encontrarán con la lógica bastarda de la “justicia social” instalada tanto en la derecha como en la izquierda. Y la realidad muestra que si en Chile no hay justicia individual se debe a las políticas e instituciones públicas de corte socialista que nos han impuesto los Longueira y los Teillier a lo largo de toda nuestra historia procreando una gran masa de personas que solo piensan en hacer el menor esfuerzo para obtener el máximo provecho de los regalos públicos. Y los políticos actuales desean seguir imponiendo esa visión malévola y regresiva que castra la iniciativa individual pero que les permite seguir siendo elegidos.



...de la izquierda?
Estamos hartos de la lógica bastarda que se ha instalado en nuestra sociedad respecto de las exigencias altruistas, solidarias, y sus ítems relacionados, porque se ha creado una cultura del limosneo que minimiza y agota las potencialidades de los seres humanos que la practican a niveles aberrantes. Unos se hacen las víctimas y apremian a los demás con la culpa para que los ayuden sin dar nada a cambio; los otros, se sienten culpables y la satisfacen, entregando recursos gratuitamente, ¿es razonable esta cultura del limosneo?.

Este concepto del altruismo está ligado directamente al concepto de la solidaridad socialista que se basa en que se debe ser solidario con “los más pobres y los que no han tenido suerte en la vida”; algunos incluso hablan de que debemos sacrificarnos en el altar de la solidaridad y entregar lo que no tenemos para satisfacer las necesidades crecientes e ilimitadas de otras personas de dudosas conductas y escaso nivel de esfuerzo para progresar por sus propios medios en la vida…

Así recorren las calles de Chile los “pobres” solicitando “educación pública, gratuita y de calidad” como si esa fuera la clave para su felicidad futura….Y demuestran la educación que desean demoliendo los pequeños negocios, la señalética y aumentando el costo de vivir en las ciudades afectadas…

Así surgen los “pobres” que se aprovechan de los medios de comunicación para llorar y mendigar por productos y servicios que creen que merecen por el solo hecho de ser “pobres”…No quieren trabajar ni generar riqueza…desean que se lo regalen una y otra vez…ellos , sus hijos y los hijos de sus hijos…

Así surgen en las calles de Chile los limosneros profesionales que exigen frenéticamente “una moneda solidaria” por el solo hecho de que respiran nuestro mismo aire…Y realizan su actividad a la vista y paciencia de todos...Y muchos les dan “monedas solidarias” alimentando una conducta nefasta que empequeñece al receptor para siempre…

Así surgen en la sociedad las colectas oficiales, decretadas por ley, para financiar actividades de organizaciones de buenas intenciones que se dedican a regalar productos y servicios sin contraprestaciones…

Así surgió el gran evento del limosneo limosna nacional, la teletón, que chantajea emocionalmente a las personas una vez al año para exigirles que financien la recuperación de niños y jóvenes discapacitados…

Así continúan los políticos socialistas ofreciéndonos sus eslóganes tipo “x un Chile más justo”, como si la justicia se pudiera alcanzar mediante políticas públicas redistributivas que siempre llegan a las manos equivocadas…

Así hemos propiciado una cultura del limosnero-gemidor, pero, lo más lamentable, es que la mayoría justifica este tipo de actividades y las considera normales, ¿cómo es posible que la mayoría regale su propio esfuerzo para mantener un segmento de personas de escasa voluntad y nulo interés por esforzarse en forma digna para satisfacer sus problemas por sus propios medios?...

UNA ACLARACIÓN EGOÍSTA…

Algunos que hayan leído las palabras anteriores pensarán que somos imbéciles insensibles y poco humanos. Sin embargo, creemos que hay personas que legítimamente requieren ayuda porque ellos no pueden surgir por sus propios medios, y es de justicia apoyarlos. Pero, tambén, creemos que son los menos los que desean regalos permanentes y que son los más los que requieren una autoayuda para después valerse por si mismos…

El problema es que los políticos socialistas juegan con la “justicia social” como la gran arma propagandística y de apoyo a sus creencias. Han creado la cultura del limosneo en base a una serie de políticas públicas que incentivan el parasitismo y el depender de otros, logrando imponer la percepción de que “la culpa de su pobreza, es la riqueza de otros”. Alimentan el odio y el resentimiento que se expresa en la violencia de algunos en las marchas estudiantiles.

RECORDANDO LA VIRTUD DEL EGOÍSMO DE AYN RAND

Recordemos a Ayn Rand y el valor del egoísmo, ¿podrán apreciar los fanáticos solidarios socialistas que ser egoísta es una clave humana para el avance de la especie humana?, ¿se imaginan que sean los que limosnean los que dirijan el progreso humano?, ¿es concebible una sociedad en que todos limosnean y nadie crea riqueza?. Los que piden limosnas “esperan que los demás…se sacrifiquen en su beneficio, mientras él a regañadientes se sacrifica por ellos, pero sabe que la relación traerá resentimiento mutuo, no placer, y que, moralmente, su búsqueda de valores será como un intercambio de regalos de Navidad ni deseados ni elegidos, ninguno de los cuales está permitido moralmente a comprar para él mismo. Aparte de las ocasiones en las que se las arregla para llevar a cabo algún acto de sacrificio, él no posee ningún significado moral: la moralidad no lo tiene en cuenta para nada a él y no tiene nada que decirle para guiarlo en las cuestiones cruciales de su vida; se trata sólo de su vida personal, privada, "egoísta" y como tal es considerada malvada, o, a lo sumo, amoral...”

Los fanáticos de la solidaridad socialista declaran que "más bienaventurado es dar que recibir", pero no funciona de esa manera en la práctica. Los que donan no son bendecidos por que cuanto más dan, más se exige de ellos; reciben quejas, reproches e insultos como única respuesta que obtienen por practicar las virtudes del altruismo.

La razón de ello es que el altruismo socialista no puede permitir que se reconozca la virtud desinteresada; no puede permitir la autoestima o la inocencia moral. La culpa es el principal arma del altruismo, y el inducir culpa es su único medio de perpetuarse. Si el donante no es mantenido bajo un torrente de acusaciones degradantes y humillantes, podría mirar a su alrededor y ponerle fin a su auto-sacrificio. Así, los altruistas, fanáticos de la solidaridad socialista, parecen estar preocupados sólo de los que sufren y no les interesan los que proporcionan alivio al sufrimiento…,¿por qué?.

Porque consideran que ser altruista es una obligación y un deber de la persona, mientras que ser un limosnero es un derecho, ¿puede estar más pervertida la situación?. Los altruistas declaran que no hay nada malo en forzar a las personas por una buena causa. Es decir, que el uso de la fuerza para contrarrestar el egoísmo está justificado y es un imperativo ético

En otras palabras, los socialistas dicen que “cada persona es moralmente la propiedad de otros, y es el deber permanente de su vida el servirlos; como tal, él no tiene el derecho moral a invertir la mayor parte de su tiempo y energía en sus propios intereses privados. Si lo intenta, si se niega voluntariamente a hacer los sacrificios necesarios, él está por ese hecho dañando a otros, es decir, privándoles de lo que es moralmente de ellos – él está violando los derechos de los hombres, es decir, el derecho de otros al servicio de él – que él es un delincuente moral, y que es afirmar la moralidad el que otros intervengan por la fuerza para extraer de él el cumplimiento de sus obligaciones altruistas, las cuales está tratando de incumplir. La justicia, concluyen ellos, la "justicia social", exige el inicio de la fuerza contra el individuo que no se sacrifica; exige que otros pongan fin a su maldad. De esa forma han conseguido unir el fervor moral al código de la fuerza física, elevándola de ser una táctica criminal a un principio rector de las relaciones humanas…”.

Ayn Rand lo dijo en su momento: “el sistema social basado en la moralidad altruista y en consonancia con ella, con el código del auto-sacrificio, es el socialismo, en todas o cualquiera de sus variantes: fascismo, nazismo o comunismo. Todos ellos tratan al hombre como un animal de sacrificio que ha de ser inmolado para el beneficio del grupo, la tribu, la sociedad, el Estado. La Rusia soviética es el resultado, el producto final, la plena, consistente materialización de la moralidad altruista en la práctica; ella representa la única manera en que esa moralidad puede ser practicada…

…El altruismo es incompatible con la libertad, con el capitalismo y con los derechos individuales. No se puede combinar la búsqueda de la felicidad con la condición moral de un animal de sacrificio…”.

Y, muchos países en todo el mundo continúan cayendo en la trampa altruista, puesta por los socialistas, que atenta contra el sistema económico. Por ejemplo, la discusión entre el sano lucro y la moral altruista socialista. Ayn Rand afirmaba que “el capitalismo y el altruismo son incompatibles; son opuestos filosóficos; no pueden coexistir ni en el mismo hombre ni en la misma sociedad. Hoy, el conflicto ha alcanzado su clímax final: la alternativa es clara: o una nueva moralidad de interés propio racional, con sus consecuencias de libertad, justicia, progreso y la felicidad del hombre en la tierra, o la moralidad primitiva del altruismo, con sus consecuencias de esclavitud, fuerza bruta, terror latente y piras de sacrificio…”

Los políticos socialistas, de todas las tendencias, solo persiguen el objetivo individual de ser electo para entronizarse y formar parte de una oligarquía de enorme poder que cambiará su propio nivel de vida y su estátus personal. Por lo tanto, decimos que su comportamiento es egoísta y racional. Sin embargo, en forma pública y a su electorado le envían mensajes basados en la lógica altruista de repartir la riqueza ajena…Es fácil meter las manos al bolsillo ajeno; son pistoleros y asaltantes de día que extraen la riqueza ajena para congraciarse con la masa que se ceba con los regalos públicos o las coimas recibidas.

LA ALTRUISTA BACHELET DISPONIENDO DE LA RIQUEZA AJENA…

Y para muestra un botón. La socialista Bachelet ha manifestado que ella puede asegurar una mayor equidad y crecimiento en el país por medio de modificar la carga tributaria que permita financiar una reforma estructural al sistema de educación, pero también otros programas sociales. Ha dicho la altruista Bachelet que “como toda gran reforma en materia de protección social, requiere de recursos sustantivos por un lado, pero a la vez permanentes para su financiamiento…

Necesitamos que los impuestos tengan un impacto redistributivo; necesitamos asegurar la sustentabilidad financiera de la reforma educativa, así como también de otras políticas sociales para combatir la desigualdad…

Necesitamos revisar la estructura tributaria, porque para enfrentar la desigualdad es indispensable que veamos cómo se determina la carga impositiva. Quienes tienen más recursos deben contribuir como corresponde al progreso y desarrollo del país…”

Al parecer, mientras mayor es el cargo al que se postula, mayor es la demagogia requerida para engatusar al electorado. En otras palabras, la altruista Bachelet pretende enfrentar la desigualdad aumentando los impuestos de los más ricos…¿sabrá esta señora que, al final, las alzas de impuestos siempre los terminan pagando los más pobres? o ¿pretende seguir manteniendo a la gran masa sumida en la pobreza porque son los que terminando votando por estos demagogos que los engatusan con estas estupideces altruistas mientras culpan a otros?...

Estamos en una sociedad que permite que estos altruistas socialistas dispongan de la riqueza ajena con una facilidad sorprendente porque les han inoculado la creencia de que los más ricos han obtenido su riqueza de una manera inmoral. Por eso, nadie cuestiona que sean estos mismos socialistas los que, al mismo tiempo que procrean pobres a tasas crecientes, procrean algunos pocos ricos que basan su riqueza en regulaciones anticompetitivas de corte socialista…¿Qué es mejor: tener a un multimillonario como Horst Paulmann o tener a mil millonarios?. Los socialistas prefieren tener a un multimillonario porque lo pueden controlar, a tener miles de millonarios, independientes, educados y libres que disponen de sus vidas como les place, sin control y alejados de esta plaga de demagogos oligarcas con ínfulas mesiánicas.

La cuestión clave es que los socialistas creen que la generación de riqueza es un proceso espontáneo y determinístico; que no requiere de talentos ni esfuerzo; y que ellos pueden redistribuir la riqueza a los sectores más desposeídos de la sociedad mediante políticas públicas asistencialistas y paternalistas. Pero, el altruismo socialista es una maldición porque procrea pobres a tasas crecientes, y los hace dependientes del aparato estatal y de los políticos que los encandilan con un futuro de prosperidad que jamás llegará porque es imposible satisfacer necesidades ilimitadas y siempre crecientes de una masa ya acostumbrada al nulo esfuerzo…

Al final, alguien debe trabajar un poquito, ¿no les parece, socialistas altruistas?  

PANORAMA Liberal

Viernes 21 Junio 2013

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